Buenos días a todos, el matinal de Chile!

Soy el Dino su amigo y les vengo a contar una nueva aventura viajera. Esta vez, el destino me llevó París. Como no encontré lo que buscaba, después pasé a Falabella y Ripley (broma). La cosa es que París es una ciudad re linda, llena de luces, quesos y franceses. Ahí han filmado películas tan importantes como Ratatouille, Amélie o los Rugrats van a París. Es una ciudad super antigua, construida en el siglo 3 antes de los dinosaurios, por el emperador Napoleón y Zinedine Zidane.

A París la llaman la ciudad luz, y es porque Chilectra tiene un convenio especial con Francia que les permite mantener todos los faroles prendidos toda la noche. En medio de la ciudad se encuentra la Torre Entel francesa, y la ciudad es cruzada por el río Cena, cuyos dueños se dedicaban a vender Manqueques y Gansitos en los años 90.

Es bien bonita esta ciudad y hay mucho que les puedo contar, así que mejor vamos directo a lo importante.

Oh la la!

Oh la la!

Alojamientos

París es una ciudad super cara. No tan cara como Londres pero igual cara. Así que pueden darse un lujito y quedarse en un hotel más bonito, ojalá donde los que atiendan hablén inglés o español. Uno de los principales problemas con los que van a tener que lidiar en esta ciudad es el francés. Ese idioma que suena a Guru Guru haciendo gárgaras es un gran problema si uno quiere pedir más confort pal baño o preguntar donde se puede cargar la Bip!. Traten de aprenderse palabras claves como Bonjour, Merci o Petit-Forte, que significan hola, gracias y yoghurt respectivamente.

París está dividida en anillos del Metro. Imagínense que tiene como varias Américo Vespucio que rodean la ciudad. Todas las cosas interesantes turisteables se encuentran dentro de la zona 1, salvo el Palacio de Versalles. Así que la movida maestra es alojarse dentro del anillo 1 para que todos sus viajes en metro les salgan barato. Mientras estén dentro del anillo, da lo mismo donde se alojen, así que elijan el lugar a su pinta. Acá les dejo una página re buena para buscar hoteles.

Y así fue como el dinosaurio se comió todos los baguettes

Y así fue como el dinosaurio aterrorizó a toda la ciudad

Atracciones

Chita que hay cosas que ver en París! Lo primero si o si que tienen que ver es la Torre Eiffel. Diseñada por el mismo compadre que construyó la Estación Central con sus propias manos, la torre Eiffel es una torre que es más alta que construir el Costanera Center arriba del San Cristóbal. Es tan alta que si uno tira una moneda desde arriba la moneda agarra tal velocidad que viaja en el tiempo y le cae al Teniente Bello en la cabeza y por eso choca y se pierde. Si van a subir la torre, intenten reservar por internet antes, porque hacer la fila y pagar ahí mismo suele estar colapsado.

Los tengo chatos con las fotos de la torre, ¿cierto?

Chita la custión alta!

El Arco del Triunfo es otra cosa que tienen que ir a ver. Es un arco en medio de la Plaza Italia de Paris pero que no se llama Plaza Italia porque es Francia. Está repleta de placas con los nombres de los valientes soldados que dieron su vida en el Combate Naval de Iquique. Si la torre Eiffel está llena, pueden subirse al arco del triunfo y es como lo mismo, pero más bajito. También venden imanes.

Acá celebran los títulos los franceses de la U que tampoco tienen estadio

Acá celebran los títulos los franceses de la U que tampoco tienen estadio

El Louvre es el mueso más gigante de la vía láctea. Es tan grande que uno puede estar 100 días y 100 noches y aún así no recorrerlo entero. Por dentro es un laberinto lleno de esculturas, pinturas y otras obras de valor incalculable. Así que cuidado con abrir una Coca Cola agitada adentro porque si dañan una pintura quedarán endeudados hasta sus bisnietos. Al centro del museo se encuentra la famosa Mona Lisa, cuya principal gracia es ser un cuadro super chico sin niun brillo. Vayan un Domingo, es gratis.

No tení niun brillo machucá

No veo las marcas que dejó el Tom Hanks

La iglesia del Sacre Couer en la cima del Montmartre es otra cosa que tienen que ir a ver. Salió en Amelie en esa escena en que la niña bajaba corriendo las escaleras y había un carrusel y llegaba Schwarzenegger y decía “I’ll be back” y los mataba a todos. O parece que no era así. La cosa es que es bien bonita la vista y la iglesia también, así que vayan.

Yo saqué la foto, por eso no salgo

Yo saqué la foto, por eso no salgo

Y hablando de iglesias, no podía no hablar del Notre Dame. Famosa por sus gárgolas, por su jorobado y por pertenecer a Disney desde los años 90, esta iglesia es muy chita que linda. Igual las películas mienten porque nunca vi al jorobado, sólo vi una turista con yeso y a una niña media turnia pero nada del otro planeta. Disney, quiero mi dinero de vuelta.

Esta foto también la saqué yo. No se confundan si la pillan en Wikipedia

Esta foto también la saqué yo. No se confundan si la pillan en Wikipedia

El Palacio de Versalles es otro lugar que deben visitar si o si. Es el único que queda más o menos lejos así que a levantarse temprano que o si no se lo perderán. El metro los deja ahí mismo. Dentro uno puede visitar el palacio mismo, que es giganto-inmenso. Y cuando uno termina de visitar el palacio y ya ni siente las patitas te das cuenta que aún quedan todos los jardines, y uno dice “chuatas que me queda harto por recorrer oyee”. Los jardines son tan grandes que hay un trencito que te ayuda a recorrerlos, aunque nunca supe si cobraban o no. Lleven huevo duro y tecito, porque el paseo por los jardines va a ser largo.

Que elegancia la de Francia!

Que elegancia la de Francia!

Comida

París está lleeeeeno de cosas bacanosas para comer. En la mañana, asegúrense de ir a cualquier panadería a comer pastelitos recién horneados. El Croque Monsieur es un pan con mucho queso. El Pan au chocolat es un pastelito relleno de chocolate más rico que Farkas. Los macarron no son fideos, son unos pastelitos de colores super típicos en Francia.

Pa la hora de almuerzo tienen que probar los clásicos franceses. La sopa de cebolla es super rica, porque está cubierta de queso y deja el aliento super rico para darse besitos. Para los más arriesgados, coman los escargots, o caracoles. Te pasan unas herramientas especiales para comerlos que no les voy a enseñar a usar para que pasen verguenza jaja. Naaah, mentira. Una sirve para afirmar el caparazón y la otra es un tenedorcito para sacar el interior del caracol. Es bien rica la cosa, y después pueden contarle a sus amigos que comieron bichos de patio.

En platos de fondo les recomiento comer pato con cualquier acompañamiento. Agréguenle su vinito francés y van a salir cufifos del recinto. Los dinosaurios no somos muy buenos para el alcohol que digamos.

Y ya que nos la estamos dando de Master Chefs, para el postre tienen que comer el clásico creme brulee. Y bueno, la custión que coman en París va a estar rica así que da lo mismo. Ojo con la mostaza eso sí, es suuuuper picante. A mi me salieron lágrimas de mis ojitos de dinosaurio cuando la probé (momento tierno).

Sopa de caracol, eh! Wataneri consu!

Sopa de caracol, eh! Wataneri consu!

Transporte

En París se van a mover principalmente en Metro. Como les expliqué antes, el metro está dividido por zonas, y cambiarse de una zona a otra cuesta dineros. Pero como casi todas las cosas turísticas están en la zona 1 da un poco lo mismo realmente. Salvo cuando vayan al Palacio de Versalles, que van a tener que comprarse un boletito especial.

En la práctica los franceses son super flaites. De ahí viene el término, “flaité”, que significa “persona deshonesta”. No se asusten si están pasando la tarjetita por el metro con sus modales de buen sudamericano cuando un franchute flaite se les pegue detrás de ustedes y pase por el torniquete con su pasaje. Los franceses aparte de ser flaites se creen el hoyo del creme brulee, y caminan por la vida como que siempre tienen la razón. Y por lo tanto, meterse al metro sin pagar es parte de sus derechos.

Si les dije que el metro de Nueva York era enredado, el metro de París es más enredado que cachipún de pulpos comiendo tallarines mientras hacen nudos scouts (chiste). El mapa con las líneas se parece al cableado público de Valparaíso. Se cruzan unas con otras, hacen círculos, doblan pa acá, doblan pa allá. Sin mencionar que los andenes del metro huelen a orina humana (no de dinosaurio) y que a veces uno se topa con ratoncillos. Siempre tengan en mente que “Sortie” significa salida. Les salvará la vida en más de una vez dentro de esos laberintos.

¿Cacharon que es enredada esta cosa?

¿Cacharon que es enredada esta cosa?

Esa fue otra aventura. Lamentablemente no aprendí a cocinar nada pero sí comí como brontosaurio. París es una ciudad que les recomiendo 1000% aún cuando sus habitantes sean todos pesados. Un saludo especial a mi amiga la Aurelie que me sacó a pasear en París y que como no habla español, jamás verá este saludo. Otro día les cuento las historias de supervivencia en París de cuando me quedé abandonado en el centro de la ciudad toda la noche, o de cuando robamos con un amigo baguettes congelados a unos franceses. Todo eso y mucho más en mis próximas aventuras.

Roar!!!!

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