Hace un buen tiempo hablamos de las Fiestas de la Empresa. Ahora que se acerca fin de año, algunas empresas ya comienzan a organizar sus fiestas. Pero hay una segunda forma de celebrar el fin del año aparte de hacer fiestas, y eso es haciendo paseos. Son muchas más las empresas que hacen paseos que fiestas, e incluso hay algunas que organizan ambos eventos.

El paseo de la oficina es un fenómeno tan natural que incluso se han hecho películas al respecto. Como expertos de lo laboral y de lo ridículo no podíamos hacernos los bobos y no comentar al respecto. Así que omitiendo cualquier otro tipo de relleno, aquí vamos con todo lo que pasa en un paseo típico.

Pelao Gnecco, experto en paseos de oficina

Pelao Gnecco, experto en paseos de oficina

La llegada al paseo

La gracia del paseo es que es en día laboral. Y que paguen por ir a echarte a una parcela es lo mejor de la vida. Ojalá fuera así todo el año.

Generalmente la empresa pone buses que parten desde la pega al lugar del paseo, que suele quedar a la conchesumadre. Voy a hablar de la experiencia en paseos de oficina en la Región Metropolitana, porque nunca he trabajado en otras regiones. San Bernardo, Paine, Buin, Nos, Curacaví, Pirque y todas esas comunas olvidadas alrededor de Santiago pasan a ser destinos obligados de los paseos de oficina. Paradójicamente, el único día que todos los empleados llegan a la hora es el día del paseo, con tal de no perderse el bus.

La opción B y la favorita de muchos es irse en auto. Ponerse de acuerdo en un grupo y llegar por tus propios medios. ¿Cuál es la gracia? Que a la vuelta te puedes devolver a la hora que quieras sin depender de nadie.

¿Y si eres apático y no quieres ir a niun paseo? Las empresas suelen amenazarte con el “ahhh entonces vas a tener que venir a trabajar ese día”. Suena terrible al principio pero si lo piensas bien, ¿que tanto se puede trabajar en una oficina vacía? Podría ser el mejor día de tu vida. Usas el baño del Gerente, haces carreras de sillas y puedes hasta ir en short y shalas. Sin mencionar que como no hay nadie, puedes irte a tu casa a la hora que quieras.

Que empiece el webeo señor Gerente!

Que empiece el webeo señor Gerente!

El Desayuno

Si el paseo no le trae desayuno, es cuma. Y como lo paga la empresa, estás en todo tu derecho de exigir el desayuno que te mereces. Nada de pan de molde con jamón y queso. Si nos pegamos el pique a Curacaví, mínimo pan amasado con queso de campo, juguitos naturales y su tonta empaná. Siéntase en total libertad de pelar todo lo que quiera el desayuno si no le gusta.

Durante el desayuno empiezan los discursos y las palabras de bienvenida. Dependiendo del Gerente, esto puede ir desde un simple “Pásenlo bien” hasta una presentación de dos horas con PPT incluida. El fenómeno es similar al que ocurre en la fiesta de la empresa. Nadie escucha las palabras de este discurso, y nadie presta atención a lo que hay en la PPT. Asegúrese de llevar su celular con carga al 100%, porque este podría ser el momento perfecto para darle duro al Candy Crush.

Cuando terminan todas esas chácharas hay algo adicional, lo que se viene para el resto del paseo. Ohh si, lo que todos estaban esperando. Las Alianzas.

Si el desayuno no luce así partieron a alegar

Si el desayuno no luce así partieron a alegar

Las Alianzas

A alguien se le ocurrió que en estos paseos no bastaba con dejar a los trabajadores a su libre albedrío para que descansaran e hicieran lo que quisieran. No. ¿Por qué no mejor hacemos equipos, y los hacemos participar en cosas en las que normalmente no participarían? Que tiren la cuerda! Que hagan sketchs! Que hagan baile entretenido! Que hagan una canción con los valores de la empresa!

Las alianzas suelen estar formadas por gente al azar. Eso significa que, dependiendo del tamaño de tu empresa, te toque con un montón de gente que en tu vida has visto. Lo que está detrás es “integrar a la empresa” y lograr que todos se conozcan entre todos. En la práctica, basta con que conozcas a una persona en la alianza para que converses sólo con él o ella durante todo el resto de la actividad.

Dentro de las alianzas siempre hay alguien muy motivado, que anda corriendo par acá o allá y que anda webeando a los demás diciendo “yaaaapo, porque no participan?? que son fooomes!”. Este compadre no entiende que hay gente a la que no le gusta hacer deportes y que ha optado por una vida pajera, voluntariamente.  Lo bueno es que si tu alianza gana, y tu no hiciste absolutamente nada, tu igual ganas, y te llevarás una hermosa medalla de plástico a casa.

Arriba arriba la alianza roja!!!

Arriba arriba la alianza roja!!!

La Piscina

Qué rico! La parcela tiene una piscina! ¿Vas meterte al agua? Por supuesto que no. Aún cuando hayan 40° y el sol esté pegando con toda su intensidad, por algún motivo casi nadie se mete a la piscina. Las razones pueden ser muchas. “Ahh es que estoy muy gordo/gorda y no quiero desperfilarme” – “Nooo pero como se te ocurre voy a meterme al agua frente a mis compañeros de pega” – “No si no tengo calor”. Etc etc.

Hay un pudor que se hace presente en los paseos de oficina que detiene a la gente de disfrutar el agua. Ese pudor causa que todo nuestro cuerpo se vuelva inmune al calor, al punto de que no queramos meternos a la piscina. Excepto por una parte: los pies. De ahí que independiente de la situación, siempre parece ser buena idea ir a mojarnos las patitas.

A la larga, son pocos los que realmente aprovechan la piscina, mientras la gran mayoría está a un costado pasándose rollos de si tirarse o no al agua. Si yo fuera el organizador del evento, buscaría un lugar sin piscina y me ahorraría esa plata. O la gastaría en chelas para todos. Muchas chelas.

Eso sí. Tirar a alguien al agua a la piscina en un paseo de oficina está mal. Si alguien hace eso los demás miran como “ohhhh, lo que hiiizo“, y lanzan miradas de reprobación. Así que no lo hagan. Están avisados.

Que rica el agua ¿Vamos a mojarnos las patitas?

Que rica el agua ¿Vamos a mojarnos las patitas?

El Almuerzo

De vuelta a las mesitas que usaron en el desayuno, es hora de disfrutar la tarde y aprovechar el almuerzo. Ojo, en el almuerzo es muy importante ir a sentarse rápido. Si usted toma demasiado rato en llegar al sector de las mesas, es muy probable que le toque en la mesa de los gerentes. Y es super incómodo, porque encontrar un tema de conversación común con un gerente de alto nivel es bien difícil. Mientras ellos hablan de las acciones de Cochilco, de como le fue a los Solari este año y de como se mueve la bolsa, tu tema de conversación más sofisticado con cuea es cuánto donaron los Luksic a la Teletón. Tu lo viste por la tele, ellos almuerzan con los Luksic fin de semana por medio.

El 100% de las veces el almuerzo es un asado. Y si en su paseo no le sirvieron asado, vaya al SERNAC altiro porque le cuento que se lo están cagando. En serio, yo una vez fui a uno en que nos sirvieron unos churrascos ordinarios con palta molida, y lo peor es que ni siquiera lo pagó la empresa, nos pidieron una cuota!

Otra cosa que tiene que haber si o si es vino. Nuevamente, si no hay vino se lo están cagando.

En la ensalada, aproveche de sacar todo el choclo que pueda porque es la primera ensalada que se acaba. Lo mismo con las papas mayos. La cebolla picada nadie la toca así que no se acelere.

Póngale weno al asado señor gerente!

Póngale weno al asado señor gerente!

La Tomatera

Cuando termine el almuerzo empieza la tomatera. Ahora, esta parte es delicada. Primero, no hay que llamarle tomatera. Porque hay gerentes y altos mandos en el paseo y gente bien. Todos los asistentes saben que en el paseo eventualmente van a aparecer las piscolas, pero nadie lo dice.

Lo primero que aparecen son las cervezas. Si fue la empresa la que compró las cervezas, ten claro que serán de una marca barata. Cristal y Escudo seguro. Procura llevar tu propia reserva si quieres tomar algo mejor.

A medida que avance la tarde saldrán las piscolas y otros tragos más fuertes. La cosa se irá poniendo más entretenida poco a poco … pero ¿sabes qué? Esto no es una tomatera. Y cuando aparezca el Lucho de finanzas raja curao joteándose a las minas de Marketing, lo mirarán con cara de desaprobación. De repente tomar ya no va a ser divertido y hasta ahí nomás va a llegar la cosa. Gente se va a poner grave, algunos se van a enojar porque “como es posible que se curen en un paseo”. Va a quedar la cagá.

Lamentablemente esto no es un carrete. Es sólo un paseo de oficina.

Ya podemos curarnos señor Gerente?

¿Ya podemos curarnos señor Gerente?

¿Cómo han sido sus paseos de oficina pasados? ¿Ya tuvieron su paseo este año? ¿A dónde fueron? Cuéntennos sus experiencias en la sección de comentarios. Y estarán participando por un paseo para dos personas para ti y tu jefe, todo pagado a Pirque. Emocionante, ¿no?

No olvides suscribirte y compartir el blog! Síguenos en Facebook y en Twitter (@olateshow) para estar al tanto de todos los posts nuevos que vayan saliendo!