Nuestra televisión está llena de programas basura. Existen miles de artículos respecto a lo pésima que es la programación, sobre lo horrible que son los noticiarios, los programas de farándula, los realities y las teleseries. Sin embargo, entre programa y programa, pasan esas pequeñas franjas de 1 minuto llamadas “comerciales”. O reclames como les dice mi mamá. Son tantos y pasan tan rápido, que parecen pasar desapercibidos entre tanta programación basura. Nadie los comenta mucho ni nadie los analiza demasiado.

La verdad es que nuestras publicidades televisivas son tan o más basura que el resto de la programación. Nuestros publicistas llevan años produciendo los peores comerciales de la tierra, y nadie hace nada para impedirlo. Por eso hoy vengo a analizar los estereotipos y clichés en los que caen nuestros comerciales todos los días. Con suerte, todos estos comentarios llegarán a las agencias de publicidad, y dejaremos de ver en la tele a personajes que no nos representan. Pero lo más probable es que nada de eso ocurra.

Loto-Grey

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Zorrones

Hay una cantidad de anuncios publicitarios protagonizados por zorrones impresionante. Para los que no saben, los zorrones son esa raza de jóvenes medio acuicados que son “super onderos”, “la pasan filete”, van a “mambos” en vez de carretes y se financian en base a sus padres millonarios. Son una minoría, pero la televisión y los spot publicitarios les dan mucha más cabida de la que deberían tener. Desde los zorrones Escudo que toman cerveza y lo pasan la raja, pasando por los zorrones que carretean todo el verano con una sola bolsa de minutos de celular Claro, hasta los zorrones animados de Crush que engañan al papá del amigo y se van de vacaciones gratis. Los publicistas crean estos comerciales esperando que los veamos y digamos “ohhh que bacanes, ojalá pudiera ser como ellos”. Pero en verdad lo único que generan es que odiemos a esos personajes y generemos anticuerpos contra zorrones.

Señores publicistas, entiendo la idea de vender algo mostrando gente bacán consumiéndolo. Pero los zorrones NO son bacanes. No queremos ser como ellos. No estamos ni ahí con armar una empresa llamada “Limpia tu carrete”, no le ponemos ringtone de monstruo a la suegra cuando nos llama por celular y no le gritamos “Y tu hermana!” a nuestros amigos.

TODOS odiamos este comercial de Crush

TODOS odiamos este comercial de Crush

Dueñas de Casa Perfectas

Este es un cliché clásico en todo el mundo, y por supuesto no podía dejar de estar presente en nuestros comerciales. Los comerciales están plagados de dueñas de casa que sufren y sufren en blanco y negro, por culpa de productos de limpieza defectuosos. Hasta que conocen el producto mágico que lo deja todo limpio en una sola pasada. Típico que hay dos dueñas de casa, una que usa el producto x, y la otra el Mr Músculo con aroma a limón primaveral de frutos del bosque. Mientras la primera lava un plato en 3 horas, la otra lavó todos los platos del Sheraton en 20 minutos. Y con media botella.

Cuando se trata de cocinar la historia es la misma. Dejan el pan enmantequillado con una sola pasada del cuchillo. Cocinan la mejor cazuela del mundo con un mísero caldo Maggi. Hasta el puré instantáneo les queda mejor que a uno. Con esas dueñas de casa no hay como competir, y te hacen perder esperanzas de cocinar algo así de rico alguna vez. Por que si ella puede hacer una cena nivel Master Chef sólo con los ingredientes que encuentra en el Unimarc, ¿cómo no vai a poder tu?

Compré un limpiavidrios y se me apareció este weón cuando abrí la botella. Tuve que llamar a los pacos.

¿Se imaginan abrir el limpiavidrios y que se les aparezca este weon? Yo llamo a los pacos

Animales y Mascotas

Es común ocupar animales o mascotas para promocionar las marcas. El Jumbo tiene a su elefantito, El BCI tiene esos monos que nadie sabe qué son, y Polpaico tiene a ese compadre que no se cansa de tener el brazo levantado. Pero cuando se trata de usar animales, algunas empresas caen en flaitismo innecesario, y hacen que sus animales sean “guachacas”. Puedo entender lo del perro Lipigas. Es un quiltro de la calle, es chistoso y es amigo de Gary Medel. Es del pueblo. Pero el pato del Banco Estado es otra wea. ¿Se acuerdan como partió el pato? Venía del término “quedar pato”, y su primer comercial era uno donde salían miles de patitos y era todo super tierno. En algún momento que no entendí, el pato empezó a hablar con modismos. Se le puso la voz ronca, consiguió un casco y se las dio de obrero de la contru. Después se las dio de artista y cantó como Américo. Hoy día cualquier estupidez que esté de moda hará que el pato se disfrace y salga diciendo “ahhh tenemos los terriles créditos”.

Y no me hagan hablar de los dedos de LAN. Aunque no son animales y no son flaites, estoy seguro que no le pagan derechos de autor ni a Forrest Gump ni a Yerko Puchento. Señores publicistas, ya entendimos. La página de LAN es bacán, podemos comprar pasajes por ahí. No necesitamos más comerciales de dedos que nos señalen lo obvio.

¿Pato Gangnam Style? Ohh, jamás se me habría ocurrido

¿Pato Gangnam Style? Ohh, jamás se me habría ocurrido

Comerciales gringos doblados

Esto es más típico de los canales del cable, pero en televisión abierta también se da y el resultado no es bueno. ¿Han cachado esos típicos comerciales que son gringos pero que llegan a nuestro país con “doblaje chileno”? En esos comerciales uno ve familias rubias de ojos azules diciendo “bacán” o “cachai” de manera super forzada. O si no, esos comerciales multiuso que dan en todos los países con un doblaje latino neutro. Como el para nada sexy comercial de Barbara Blade, donde le pone la axila en la cara al compadre picao a Indiana Jones. O los mil quinientos comerciales de pastas de dientes que muestran dentistas, animaciones de pelotitas verdes limpiando los dientes y terminan con la frase “Recomendado por Odontólogos

En otros casos puedes encontrarte exactamente el mismo comercial pero de otro país, y en vez de banderas chilenas hay banderas argentinas, peruanas o mejicanas. El rey del reciclaje publicitario es Coca Cola, que es el auspiciador oficial de básicamente todas las selecciones de fútbol del mundo. Lamentablemente, los hinchas chilenos no fueron los únicos que convencieron al pueblo de Lesotho que alentara a su selección para el mundial de Sudáfrica. También lo hicieron los argentinos, paraguayos y uruguayos.

Un lesothes alentando a Argentina. El mismo que alentaba a Chile en el otro comercial.

Un lesothes alentando a Argentina. El mismo que alentaba a Chile en el otro comercial.

Las canciones y los jingles

¿No les pasa que de repente están escuchando música, suena una canción en particular y de repente se sienten dentro de un comercial de seguros de vida? La publicidad chilena se cansó de componer sus propios jingles y en vez de eso, tomaron prestados varios temas de los 80 y 90, además de toda la discografía de Elvis Presley. Pero el trato fue que cada empresa podía tener una, y sólo una canción. Así, cada vez que escuchamos “The Way to the Heart” de Soulsister pensamos “oye, esa no es la canción de Claro?”, lo que no pasa de ser una anécdota y no incrementa las ventas de Claro de ninguna forma. Bien hecho publicistas.

Ahora, tampoco estoy incentivando a que las empresas vuelvan a componer sus propios jingles, porque tampoco eran muy buenas en eso. Siempre habrán hitazos como el “Lo podemos lograr” o el “Despreocupado”. Pero también habrán canciones horribles que nunca pararán de repetirse. Lo último que queremos es seguir escuchando la canción de los días R Ripley, que ya lleva sonando desde al menos el año 40 antes de Cristo.

Estos cabros chicos ya deben tener como 45 años

Estos cabros chicos ya deben tener como 45 años

Las Tendencias en Productos

En la historia de los cosméticos y cremitas mágicas siempre hay una tendencia. Por temporadas, siempre hay algún componente milagroso que está de moda, y básicamente todos los productos que lo tengan serán híper bacanes. Hace años ese ingrediente era el aloe vera. Todo lo que tuviera esa planta en sus etiquetas era grito y plata, porque “era sano, bueno para la piel y no daba cáncer”. Eventualmente todos se olvidaron del aloe vera, y el componente mágico indiscutido pasó a ser la baba de caracol. Cientos de familias empezaron a cuidar a los caracolitos de su jardín esperando algún día pasárselos por la cara para rejuvenecer. Pero eso de los caracoles era muy asqueroso, así que también pasó de moda. Y lo que la llevó después fueron las células madre. Nadie entiende bien que es eso de las células madre, pero suena a algo científico y avanzado, por lo tanto debe ser bueno. Hoy las células madre siguen llevándola, pero de a poco aparece un nuevo contendor que promete destronar esa cosa tan artificial, cambiándola por algo sacado directamente de la naturaleza. Cuidado con el Tío Nacho y su jalea real, que pronto serán las nuevas niñas lindas del barrio de los cosméticos.

Mención especial para los productos alimenticios, donde pasan fenómenos parecidos. La diferencia acá es que un producto destrona a otro cuando se descubre que el primero da cáncer. Porque al final, todo da cáncer. Sino pregúntenle al endulzante, que fue el rey por mucho tiempo al desplazar a la dañina azúcar, hasta que lo encontraron aún más malo y llegó la stevia para salvarnos a todos. Disfruta tu trono mientras puedas stevia.

Partieron todos a atrapar las abejas del patio. La jalea real es la nueva moda.

Partieron todos a atrapar las abejas del patio. La jalea real es la nueva moda.

Comerciales de Universidades e Institutos

Todos los comerciales de casas de estudios son como serios y bacanosos. Y generalmente tienen dos formas de hacer estos comerciales.

La primera es que te muestran gente feliz trabajando en lo que les gusta. Generalmente es gente linda moviendo sus brazos de forma profesional, con cascos de ingeniero o batas blancas de médico, haciendo cosas en computadoras muy modernas o manipulando maquinaria de última generación. No te muestran la parte en la que sacan la vuelta o pelan al jefe. Eso no vende.

La segunda es mostrar al estudiante cuando aún es un estudiante (obvio), y que salga estudiando de noche, haciendo maquetas y luchando por sus sueños. Estos comerciales van acompañados de frases marketeras como “tu puedes ser lo que quieras” o “el mundo es tuyo”, etc etc, para que uno agarre papa y se meta a estudiar Técnico en Farmacéutica de Animales de la Patagonia. Lo que no te muestran es cuando el estudiante sale a carretear y toma hasta quedar hecho papa, cuando se queda sin plata en la BIP y se tiene que ir caminando a la casa, o cuando almuerza completos toda la semana porque no le alcanza para algo más nutritivo.

La mejor parte de estos comerciales es que cuando terminan salen unas letras volando super rápido que nadie alcanza a leer, y una voz acelerada te lee toda la letra chica de los aranceles. Al final remata con la clásica frase “acreditada“.

El único comercial que la lleva de este tipo es el clásico del Simón Bolivar, con la cancioncita de “Ven a ganaaar, ven a triuuunfaaaar!” y con los estudiantes en traje de baño en la playa, que salen persiguiendo a una pelotita brillante y terminan cruzando un portal que los lleva a la sala de clases. Genios.

Matricúlate en Instituto Aplaplac, con profesores estrictos pero buena onda

Matricúlate en Instituto Aplaplac, con profesores estrictos pero buena onda

Eso es todo por hoy. ¿Algún otro cliché en el que caigan nuestras publicidades? Toda la sección de comentarios es suya para que destripen a nuestros publicistas, y también para que alaben a los que lo hacen bien. ¿Qué comerciales encuentran buenos? ¿Qué comerciales son dignos de un Óscar? ¿Qué comerciales han visto de otros países que podríamos probar acá? A mi me gusta el del panda que le pega a la gente que no come sus productos. Imagínense al perro Lipigas sacándole la chucha a un weon que compra Abastible. Publicidad de la buena!

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