Hemos hablado ya antes de lo mucho que se trabaja en Chile. Jornadas extenuantes de hasta 10 horas laborales diarias pueden hacer que cualquiera pierda la paciencia. Aún existen empresarios ingenuos que de verdad creen que un ser humano puede estar concentrado durante 10 horas continuas, con tan solo una hora de almuerzo y un par de salidas a fumarse un cigarro. Pero la verdad está lejos de ser así. Estudios muestran que una persona promedio puede estar concentrada de forma continua un tiempo máximo de 40-60 minutos. Después de eso, necesita de altas dosis de jugo, fotos de gatitos y algún chiste diario del tipo “qué hizo esta vez la UDI” para reirse un rato, relajarse, y así poder volver a trabajar.

En la práctica sin embargo cosas como estas están penadas por las políticas de las empresas. Es común que nos encontremos con frases como “El internet es de uso exclusivo para labores de la empresa”, o “Los empleados sólo tienen una hora de colación” o “Está prohibido hacer ruido excesivo en las dependencias de la compañía” o tantas otras políticas que hacen que las empresas chilenas parezcan más fábricas textiles que incubadoras de innovación.

Lo cierto es que ante las negativas gerenciales de darnos “espacios de esparcimiento”, el chileno promedio ha optado por sacar la vuelta. Nos hemos acostumbrado a verlo como algo malo. El que saca la vuelta es flojo y oportunista, cuando en verdad no es más que el merecido descanso que todo trabajador debe tener después de arduas horas de trabajo. Por eso amigos mios, he venido el día de hoy a reivindicar nuestro derecho a sacar la vuelta y a darles todos los consejos que necesiten para que les sea más fácil. Corre video!

Que no los pillen sacando la vuelta así po cabros!

Que no los pillen sacando la vuelta así po cabros!

No digas “sacar la vuelta”

Partamos por lo básico. Hoy es feo decir “sacar la vuelta”. Podemos hablar todo lo que queramos de que los trabajadores tienen derecho a sus espacios, o que en la empresa del futuro la gente trabaja por metas y no por horarios, etc etc. Aún así, la empresa chilena es cartucha, y no está preparada para consejos revolucionarios como este. Si empiezan a invitar a todo el mundo a sacar la vuelta con ustedes, lo más probable es que pocos los acompañen, y que algún chismosín/escalador se lo cuente a tus superiores.

¿Que hacer entonces? Usar eufemismos, como todo en Chile. Crea un código con tus compañeros. Que sea una acción ridícula y sin sentido, que refleje el espíritu de lo que quieren hacer. Como “tocar el charango”, “bailar la macarena” o “jugar al teto”. Sea cual sea el código que escojan, asegúrense de mantenerse fiel a él.

Oliwi, ¿toquemos el charango?

Oliwi, ¿toquemos el charango?

Internet es tu amigo

La primera opción de todo empleado aburrido es meterse a internet. ¿Y por qué no? Internet es fuente inagotable de noticias, basura y contenido estúpido. Como este blog por ejemplo! Sin embargo, las empresas se dieron cuenta de que Internet era potencialmente malicioso para las mentes de sus trabajadores y crearon las “áreas de seguridad informática”. Y de la noche a la mañana, se bloquearon todos los sitios entretenidos para sacar la vuelta. No más jaidefinichon, no más porlaputa, no más Twitter, Facebook, Youtube, ni siquiera los diarios. Las empresas más excesivas bloquean los chats de gmail, y no permiten instalar ninguna aplicación en el computador. Las más más exageradas te bloquean hasta los puertos USB del PC, para que no instales nada.

¿Cómo solucionar todas estos bloqueos? Hay muchas formas, pero dependerá de los bloqueos que te hayan puesto en la pega. Siempre es bueno hacerse amigo de los tipos de seguridad IT. Ellos dominan todas las claves y siempre, SIEMPRE, hay una forma de saltarse los bloqueos. Ya sea que te agreguen a alguna lista blanca especial, o que te den un proxy, siempre se puede acceder a la Internet de los elegidos.

Y si no tienes como contactar a los seguritos, acá va un par de tips:

  • Comparte internet de tu celular. Aunque harás pebre tu plan de datos, podrás acceder desde tu PC a todas las páginas bloqueadas.
  • Usa Google Translate. Así es, el conocido traductor de google sirve para sacar la vuelta. En la parte donde ingresas el texto que quieres traducir, pone la dirección de la página que quieres visitar. Traduce el link y verás el mismo link en la cajita donde va el “texto traducido”. Hazle click y entrarás en un modo de navegación que tu empresa no podrá bloquear. Eso sí, no verás ni fotos ni videos.
  • Usa el caché de Google. Cuando buscas algo en Google, cada resultado aparece con su nombre y su dirección web. Al lado de la dirección web hay una flechita. Hazle click y te aparecerá la opción “en caché”. Por ahí entrarás a la versión del sitio web que Google tiene guardada, y que está guardada en una dirección web distinta a la tradicional. Tu empresa tampoco debería poder bloquearla.

Bienvenido a la Internet. Yo seré tu guía.

Bienvenido a la Internet. Yo seré tu guía.

Ir a la Cocina

Si tu oficina tiene una cocina, sácale ventaja. No es mal visto ir a servirse un café (aunque sí puede ser mal visto si lo haces 20 veces en el día). Procura alargar tu viaje a la cocina lo máximo posible. Lava tu taza, pon algo en el microondas y espéralo, llena el hervidor hasta el tope para que se demore más en calentar, etc.

Si tu oficina es circular, procura tomar el camino más largo a la cocina. Si te preguntan porqué te vas por ahí, responde “por que así aprovecho de ver si Juanito está en su puesto, quiero preguntarle algo”. Da lo mismo quien es Juanito y si realmente quieres preguntarle algo, lo importante es que la excusa vale. Al volver a tu puesto, llena la taza al tope. Camina lento. Nadie querrá que te quemes por accidente.

Uhhh di vuelta el café. Cagó computador, me voy pa la casa.

Uhhh di vuelta el café. Cagó computador, me voy pa la casa.

Fuma

El que fuma en la oficina tiene el privilegio inmediato de poder bajar a la calle a fumarse un cigarrito cada cierto tiempo. Es un vicio aprobado por la sociedad empresarial. No así tomar. Nadie te va a dar permiso para ir a tomarte una piscola y volver a la oficina. Que injusta es la vida, no?

El consejo es bien sencillo. Fumar te dará espacios de sacar la vuelta validados por la sociedad. Ahhh, ¿y si no me gusta el cigarro? Bueno, no tienes por qué fumar. Hazte amigo de alguien que fume y acompáñalo/a a fumar abajo. ¿Y si no quiero ser fumador pasivo? Bueno, no bajes con nadie específico que fume. Simplemente convence a todo el resto de que fumas y baja a fingir que fumas. ¿Demasiado elaborado? No tengo todas las respuestas, ¿ok?

Obama sabe de esto de sacar la vuelta

Obama sabe de esto de sacar la vuelta

Haz del Sacar la Vuelta una Actividad en Grupo

Sacar la vuelta solo está muy mal. Sacarla con tus compañeros de área también está mal, pero menos. Un reto grupal es siempre mejor que un reto individual, y en este caso no es la excepción. Si vas a ir a la cocina, haz que todos tus compañeros vayan contigo. Si vas a bajar a fumar, recluta a todos los otros fumadores. Si quieres ir a comprar algo para comer, lleva al menos 3 personas más contigo. Mientras más mejor!

La gracia de ser varios es que los grupos se mueven más lento que los individuos. Hay que esperar al otro, caminar a su ritmo. Si te vas a tomar un almuerzo de 3 horas, que sea con todo el equipo! Si tu equipo es lo suficientemente unido, fijen reuniones falsas para hablar de temas que no existen, y pidan una sala en la cual refugiarse una hora. Proyecten una PPT con gráficos sin sentido y hablen del último flaite que atrapó el Tío Emilio. Serán horas de diversión.

¿Qué ocurre en la ducha? 3% Bañarse - 97% Ganar discusiones ficticias

Proyecten algo así en sus reuniones falsas: ¿Qué ocurre en la ducha? 3% Bañarse – 97% Ganar discusiones ficticias

Camufla laboralmente tu sacada de vuelta

Sacar la vuelta en grupo puede no ser suficiente. A veces hay gente en los grupos que no está de acuerdo con lo que ocurre, o se sienten con miedo a ser pillados y terminan fastidiándolo todo. Para ello, tienes que transformar tu sacada de vuelta en algo que realmente parezca provechoso laboralmente. Para eso se inventaron conceptos como “desayunos de área”, “celebraciones de cumpleaños”, “almuerzos de networking” o tanto otro nombre difuso que lo intenta decir es básicamente lo mismo: “no queríamos trabajar así que nos juntamos todos en esta sala a celebrar cualquier cosa“.

Sea cual sea el motivo, tiene que ser lo suficientemente convincente como para que todos los presentes sientan que está bien estar ahí en vez de estar cumpliendo sus labores. Para ello, procura fijar en la agenda de todos este tan importante evento con días de anticipación. Pide una sala si puedes con la secretaria, y ofrécete para ir a comprar la comida. Si, esa es la mejor parte. Anda a comprar la comida durante la jornada laboral.

¿Cómo hacer de esta sacada de vuelta algo aún más épico? Constituye un “Comité de la Buena Onda” con otros compañeros, cuya labor sea “realizar actividades para mejorar el clima laboral“. A los gerentes les encanta esa frase. Solicita presupuesto al gerente de turno y tendrás chipe libre para capear trabajo organizando actividades que a nadie le importan. La mejor parte es que quedarás como alguien proactivo a los ojos de los altos mandos. True Story.

Feliz cumpleaños!! Saquemos la vuelta!! Ehhh!

Feliz cumpleaños!! Saquemos la vuelta!! Ehhh!

Fíjate reuniones lejos

Si tienes el privilegio de reunirte con clientes o tener reuniones fuera de tu oficina, aprovéchate de esa ventaja. Trata de que las reuniones sean lo más lejos posible de tu oficina. Si tu empresa se raja con taxis o transfer, mejor aún. Nadie espera que trabajes en tus trayectos hacia esas reuniones, por lo que los tiempos de viaje de ida y vuelta son prácticamente tiempos de ocio. Sácale brillo a tu celular porque vas a jugar Candy Crush como nunca! )O en su defecto ese juego trolo de las verduras que es igual a Candy Crush). Y si el pique es después de almuerzo, nadie te dirá nada si te tomas una muy merecida siesta en el trayecto.

Haz todo lo posible para que estas reuniones sean justo o al principio o al final del día. Si son al principio, fíjalas tipo 9.30 para que no tenga sentido que pases a la oficina antes de irte para allá. Ganarás horas de sueño extra y te levantarás más tarde. Si son al final, fíjalas de tal forma de que cuando terminen ya no tenga sentido volver a la oficina y te vas directo para tu casa.

¿Reunión en Lo Espejo? Buenas noches

¿Reunión en Maipú? Buenas noches

Maneja a tus jefes

Esto puede salir de dos maneras, dependiendo de la buena onda de tu jefe. Por un lado, el/ella puede ser una persona común y corriente, igual que tu, cuya concentración tampoco rinde las 19 horas laborales diarias y saca la vuelta de la misma forma que tu. Por otro lado, puede ser un trabajólico/a y considera que todo lo que implica sacar la vuelta debe ser penado por la ley y representa al demonio. No temas. Ambos casos pueden ser manejados a la perfección.

Si tu jefe es mala onda, es clave que sepas en todo momento donde está. Eso te dará nociones de que tipo de sacada de vuelta podrás ejecutar en cada minuto. Métete a Outlook o a Google Calendar y revisa su agenda. Ve en que horarios está en reunión y si puedes averiguar qué tipo de reunión y dónde es, mejor aún. Si tu jefe está en reunión semanal con todos los otros jefes, sabes que ese es un momento de oro para no hacer nada. Si anda en una reunión fuera de la oficina, tendrás aún más libertades para sacar la vuelta. Si anda de viaje por trabajo o se fue de vacaciones, es hora de llegar tarde e irse temprano de la oficina.

Ahora, si tu jefe es buena onda, involúcralo/a en las sacadas de vuelta. Pero hazlo de a poco, y sin que él/ella se de cuenta de lo que está haciendo. Invítalo a la cocina a hacerse un café, sugiere lugares lentos a la hora de almuerzo, dile que es buena idea celebrar los cumpleaños del área, etc. Verás como poco a poco él/ella mismo/a adquiere estos hábitos y de a poco los considerará como algo habitual en la jornada de trabajo. Si te cae bien, síguelo/a invitando. Si te cae mal, usa el clásico “Uuu se me olvidó avisarte. Pa la otra”. Bien maricona la wea pero funciona.

Hint: A los jefes les encanta ir al Starbucks.

Hint: A los jefes les encanta ir al Starbucks.

Y tú, ¿cómo sacas la vuelta en la oficina? Cuéntanos en la sección de comentarios! Y no olviden que no hay mejor forma de sacar la vuelta que seguir leyendo este blog, suscribiéndose en la barra de la derecha y compartiéndolo con sus amigos, colegas de trabajo, familia, y sus jefes.

Y si por casualidad mi jefe está leyendo esto, sólo quiero que sepa que jamás he practicado ni practicaré ninguna de estas conductas barbáricas y que todas las veces que hemos ido al Starbucks han sido de todo corazón. No tiene nada que ver con lo que escribe el autor de este blog, que en ningún caso soy yo mismo.

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