Cuando uno comienza a trabajar, siempre hay lo que yo llamo una curva del aburrimiento. Los primeros meses son pura novedad, se conoce gente, se aprenden nuevas cosas y se conocen todas las picadas del sector. A medida que pasa el tiempo, si la empresa no parece dar signos de hacer más amena tu pega o de darte nuevas oportunidades, empieza a llegar el aburrimiento. Después del aburrimiento vienen los cuestionamientos filosóficos (¿Esta pega es para mi? ¿Por qué no me uní al circo y viajé por el mundo mejor?). Después de eso viene la desesperación. Y después de la desesperación, la búsqueda de una segunda pega.

Dependiendo de como salga esa búsqueda de pega, pueden ocurrir dos situaciones: consigues una nueva pega e ingresas a la curva del aburrimiento nuevamente, o pasas a una fase superior, llamada “quiero mandar todo a la chucha“. El estado “quiero mandar todo a la chucha” (también conocido como Modo MIUP) es bastante peligroso. Dejas de hacer tu pega, no vas a reuniones, y hablas despreocupadamente con el gerente de lo calvo que está quedando.

Si llegas a caer en modo MIUP, mi recomendación es que tomes la salida que muchos están tomando hoy en día, y que está certificada por el comité de calidad de vida del Olate Show. La llamamos la “Cesantía Planificada” – “¿Qué es esta idea anarquista que está proponiendo señor escritor? Mi abuelito me dijo que yo tenía que trabajar 50 años en la misma empresa hasta morirme” – Pues no señor lector, usted es libre de hacer la wea que se le de la gana. A continuación le voy a explicar los pasos básicos para tener una exitosa Cesantía Planificada, que le limpiará el cuerpo y el alma.

Un clásico ejemplo del Modo MIUP

Un clásico ejemplo del Modo MIUP

Requisitos Mínimos

No voy a ser el bloggero irresponsable que les recomienda a todos que renuncien, para que después vengan a echarme la culpa a mí de que están sin plata para sobrevivir. Lamentablemente, no cualquiera tiene la suerte de poder tomarse una Cesantía Planificada. Los requisitos mínimos que usted debe cumplir son:

  • No tener deudas importantes. No sea weón. Si se va a quedar sin pega voluntariamente, asegúrese de tener la plata suficiente como para poder pagar sus deudas por una buena cantidad de meses. Y cuando digo “plata suficiente”, hablo de dinero real, no de cupos de tarjetas de crédito ni de líneas de crédito ni tampoco herencias de familiares que se niegan a morir. Liquidez le llaman los economistas.
  • Piense en los que dependen de usted. Si tiene hijos, esposo/esposa, o ese típico primo barsa que vino del sur a quedarse en su casa, téngalos en consideración. ¿Va a tener plata para pagarle el colegio al cabro shico? ¿Va a poder pagarle el dentista a la Camilita? ¿O las clases de Golf al Felipe Ignacio? Está bien que quiera tomarse un tiempo para usted, pero no sea care raja.
  • Piénselo con tiempo. Por algo se llama Cesantía Planificada. Si un día llega con los monos a la pega y los manda a todos a la punta del cerro, no diga que no se lo advertí después cuando esté con su cajita en la calle y piense “uhhh, y qué hago ahora?”

Si usted no cumple con algunas de estas cosas, le sugiero busque otra solución, porque mandar todo al carajo sólo lo meterá en más problemas. Si usted sí cumple, entonces vamos con pasos y recomendaciones para sacar el mejor provecho a sus vacaciones sin goce de sueldo.

El primer día de tu Cesantía Planificada

El primer día de tu Cesantía Planificada

Paso 1: Planifique

Ya lo dijimos en los requisitos mínimos, pero lo vamos a profundizar. Si hoy está chato de su trabajo, piense en una Cesantía Planificada a hacerse efectiva de aquí a unos 4 meses más. ¿Y por qué tanto tiempo? Fácil, porque hay que ahorrar. Durante su tiempo de vago, va a necesitar dinero para pagar las cuentas, ir al supermercado, tomarse un copetito, etc. La idea de la Cesantía Planificada es que la calidad de su vida no disminuya significativamente. Que pueda hacer las mismas cosas que ha hecho siempre, sin preocuparse demasiado por los gastos.

Para planificarse, no hay nada más útil que hacerse una planillita. Ponga toda la plata que tiene y todos los gastos que cree que tendrá mes a mes. Eso le dará un indicio de “hasta cuando me va a durar la plata”. Actualice esa planilla todos los meses, y trate de ser lo más completo posible sin necesidad de ser demasiado específico. Ponga a grandes rasgos cuánto va a gastar en el supermercado en el mes, pero no ponga que ayer se gastó 50 pesos en un kojak.

Anote también todas las platas que le deben sus amigos, si es que existen. Si no existen, prestarle plata a sus amigos hoy puede ser una buena estrategia para tener dinero mañana. Asegúrese sí que sean amigos que paguen. La idea básicamente es que sus amigos le paguen durante su periodo de Cesantía Planificada, armándole un “cuasi sueldo”.

Fíjese en las fechas en las que pretende renunciar y vivir su Cesantía Planificada. Por experiencia propia, no la lleva mucho estar cesante en invierno. Hace frío. Porque eso implica prender la estufa todo el día y gastar plata. Además el frio paraliza, no dan muchas ganas de hacer cosas. Apunte a la primavera o al verano. Intente además no perderse bonos o aguinaldos si es que su empresa los tiene. Si pagan aguinaldo a fin de Agosto, no se vaya hasta tener esa plata en su bolsillo.

Por último, si decide embarcarse en la maravillosa aventura de la Cesantía Planificada, no se tome más vacaciones. Esos días de vacaciones que no se tomó se convertirán en dinerillo dinerillo el día que usted renuncie a su empresa.

Hola, soy tu calculadora. Desde hoy seré tu mejor amiga.

Hola, soy tu calculadora. Desde hoy seré tu mejor amiga.

Paso 2: Los Trámites Cacho

Al momento de renunciar, va a tener que ordenar un par de cachos, y por supuesto nadie le va a explicar como se hace. Para eso estamos amigos, así que acá van un par de tips de los trámites que si no hace, perderá dinero por las puras.

Primero, la AFP. Olvídese de esa wea. No la pague más. Necesita esa plata para comer. O para pagar Netflix. Como usted prefiera. La idea es que su Cesantía Planificada no dure más de un año, así que ¿a quién le hace daño un año de lagunas de cotizaciones dentro de 40 años de trabajo? Si usted es joven, con mayor razón. Sus cotizaciones actuales valen yuyo versus las de más adelante. Aunque para ser franco, no se mucho de AFPs, así que si alguno de ustedes super experto en el tema y lo que estoy proponiendo es una barbaridad, hable ahora o calle para siempre.

Segundo, la Isapre (o Fonasa). La verdad no tengo idea como funciona Fonasa, así que ahí no me puedo meter. Pero si tiene Isapre, esto es importante. Un par de meses antes de renunciar vaya y cambie su plan a algo que le acomode más en su nueva situación financiera. A la Isapre cambiarlo de plan le toma al menos un mes. Nadie sabe por qué. Aparentemente hacer un par de clicks en un computador es sumamente difícil. Así que tenga eso en cuenta al momento de cambiarse a un plan más baratelli, porque habrá uno o dos meses en que la Isapre querrá cobrarle su plan antiguo igual. Y bueno, si no está ni ahí con su salud y cree que jamás se enfermará en su cesantía, mande al carajo a la Isapre también.

Y el tip más importante de todos. Averigüe si su empresa lo afilió al seguro de cesantía. Puede entrar a la página de AFC Chile, ingresar su rut y ver si está afiliado. Si lo está, vaya a las oficinas, consiga una clave, y vea a través de internet cuanta plata tiene. Este seguro funciona independiente de si lo despiden o si renuncia, y es una cantidad de plata absurda que le puede salvar la vida. Incorpore estos dineros también a su planillita maestra. Y lo más maravilloso, es que cobrarlo es increíblemente fácil. Sólo hay que ir a la oficina con su finiquito, y listo. Dinero gratis!

AFC, TE AMO

AFC, TE AMO

Paso 3: Disfrute su Cesantía

Durante la primera semana de su cesantía es fundamental tirarse en el sillón en ropa interior y ver todas las series/películas que nunca vio. Es parte de su proceso de desintoxicación laboral. También es tiempo de darle toda su atención a la Play o Nintendo o la wea que tenga, si es que le gustan esas cosas. Trate de moverse lo menos posible en esa semana y ni siquiera piense en buscar en otra pega.

Trate de que sus vacaciones auto impuestas no se conviertan en despertarse a las 1 PM, estar en pijama todo el día, almorzar a las 5 de la tarde y acostarse a las 3 de la mañana haciendo nada. Eso es rico por un tiempo, pero eventualmente aburre. A medida que pasen las semanas, va a necesitar un hobby. Haga ejercicio, practique yoga, pinte, aprenda a tocar un instrumento o escriba un blog. Lo que más le guste.

Este periodo también es un buen momento para pensar en algún emprendimiento o negocio. Si realmente quedó apestado del mundo laboral, no es mala idea pensar en cómo ser su propio jefe. Eso sí, tenga en cuenta que la plata no es algo que le sobre ahora, así que si va a arriesgarse en comenzar un negocio por su cuenta asegúrese de que si falla no termine sin pan ni pedazo. Lo último que queremos es que se estrese en su Cesantía Planificada.

Otra gran idea es hacer un viaje en este periodo. Ya sea con amigos, con la familia, con el/la pololo/polola, o incluso solo/a. Aproveche de conocer el mundo, o ir a ese lugar que siempre quiso conocer. Puede mochilear, irse a la playa, viajar a países lejanos o lo que quiera. Lo que su presupuesto le permita. Total, no tiene ningún trabajo al cual volver. ¿Mi sugerencia? Irse a un mundial en medio de una cesantía es una estupenda idea, pero hay que ahorrar para eso. Ojo, se vienen la Copa América y las Olimpiadas en Río. Y hay Eurocopa en Francia el 2016. Y Mundial en Rusia el 2018. Con 4 años de planificación, Rusia podría ser el tremendo destino para su Cesantía Planificada.

Atención futuros cesantes, el Vodka los espera

Atención futuros cesantes, el Vodka los espera

Paso 4: El Regreso al Mundo Laboral

¿Cuál es la idea de todo esto? Descansar tanto que eventualmente el cuerpo se aburra y diga “quiero volver a trabajar“. Llega un momento (que según yo ocurre como al tercer mes de la Cesantía Planificada) en el que estar echado en la casa aburre, y buscar un trabajo parece ser casi entretenido. Además, por mucho que se haya planificado y haya juntado plata de antes, el dinero no es infinito, y eventualmente se acaba. De una u otra forma, tocará volver al mundo laboral. Tenga en consideración que un proceso de selección puede tomar como un mes, así que empiece a buscar pega con anticipación.

Como estamos en el siglo XXI, eso de buscar pega repartiendo currículums por el centro ya no se usa. Usted puede buscar trabajo desde la comodidad de su sillón. Para eso existen cientos de páginas como laborum, trabajando.com, reqlut, firstjob, linkedin o bumeran. Hay muchas más, esa es la magia de la internet. Y postular es súper fácil. Hay que contestar un par de preguntas típicas como “¿Cuál es su experiencia en el cargo? – ¿Cuál es su motivación por trabajar con nosotros? – ¿Cuáles son sus medidas?” Eso sí, como postular es tan fácil, a los dos días va a haber postulado a tantas cosas que se le va a olvidar cual es cual. Y si lo llaman de algún lado no va a tener idea quien diablos lo está llamando. Así que ármese otra planillita donde vaya anotando cada pega a la que postula, y por donde postuló.

Buscar pega puede tomar tiempo, sobre todo si el año es bueno o malo laboralmente hablando. Por alguna razón, el año siempre es malo. El año pasado fue malo porque “era año de elecciones”. Este año es malo porque “hay gobierno nuevo”. El próximo año será malo porque “hay Teletón“, etc. Siempre hay un motivo para hacerle creer que se quedará cesante para siempre, pero lo importante es no desesperarse. Ya aparecerá algún trabajillo que lo saque de su situación de desempleado. No se rinda y siga intentándolo. Y si en las entrevistas te preguntan ¿por qué estás cesante?, siempre contesta “quería darme unos meses sabáticos“. Les encanta esa wea.

Hay poco empleo chiquillos!

Hay poco empleo chiquillos!

Dicho todo esto, cierro mi propia etapa de Cesantía Planificada. Entro a trabajar pronto a una nueva pega, con el cuerpo y el espíritu descansado, dispuesto a entrar nuevamente al mundo laboral. Oh, sorpresa! El escritor ya no está cesante! ¿Significa entonces que el blog muere? Nica. Todo lo contrario. Nuevas situaciones laborales dan pie a nuevos posts y estupideces que escribir, así que prepárense para la nueva temporada del Olate Show Blog!

¿Se ha tomado usted una cesantía planificada alguna vez? Cuéntennos su experiencia en la sección de comentarios! Y no lo olvide, es un orgullo ser parte de las estadísticas de desempleo del país, pero no se haga adicto a eso.

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